Chema Conesa comisaría una muestra sobre Nicolás Muller en Jeu de Paume, París

Nicolás Muller es una de las grandes figuras de la fotografía social húngara. Esta exposición reúne por primera vez en Francia cientos de imágenes y documentos de los archivos guardados por su hija Ana Muller y seleccionados por el comisario y fotógrafo español Chema Conesa.

Nicolás MullerImagen cortesía de Jeu de Paume

La muestra Nicolás Muller (1913-2000). Traces d’un exil celebra el centenario de su nacimiento y permite un recorrido documental por su obra, que trasladó a España la nueva dialéctica del reportaje fotográfico, heredero del constructivismo de la época, las teorías de la Bauhaus, el pensamiento de Kafka y el compromiso de cercanía a lo humano.

Nacido de una familia judía de clase media, huyó de los regímenes represivos de los países europeos para acabar en España donde desarrolló su trayectoria personal y profesional marcada por las huellas del exilio.

Durante la década de 1930 estuvo marcado por el humanismo, un estilo documental que revela una alta sensibilidad con la clase trabajadora y las clases sociales más pobres. La representación del mundo del trabajo es probablemente el punto de partida de su carrera. Independientemente de los contextos sociales o políticos del país donde se encontrase, fotografiaba a los trabajadores portuarios de Marsella, los agricultores, los vendedores ambulantes de Tánger, la vida del campo, los niños de la calle y después, Madrid.

El recorrido expositivo comprende desde sus primeros trabajos en Hungría en los que denuncia la situación feudal de los campesinos, hasta sus reportajes, libros y retratos realizados en España, donde finaliza su recorrido vital. El viaje le lleva primero a Francia donde coincide con sus compatriotas Kertéz, Brassaï y Robert Capa, exiliados como él y donde consigue publicar varios reportajes entre los que destaca el realizado en la zona portuaria de Marsella. La invasión alemana de Francia le obliga a viajar a Portugal donde, en apenas unos meses, realiza otro trabajo excelente sobre el puerto de Oporto. Detenido por la policía política del régimen de Salazar, logra salir rumbo a Tánger, la ciudad internacional abierta, donde vive su primer reposo vital que le permite fotografiar libremente durante ocho años. Allí conoce a Fernando Vela, secretario de Ortega y Gasset, que le pone en contacto con las autoridades españolas del protectorado, que le encargan varios trabajos. Esta amistad le da la oportunidad de exponer en Madrid, lo que a la postre le hará tomar la decisión de su traslado definitivo a España.

En el año 1947 Nicolas Muller recorre el país fotografiando y construyendo su nuevo ámbito cultural que germina en su amistad con el círculo de intelectuales de la Revista de Occidente. Convierte su estudio en centro de reunión de tertulianos célebres, a los que fotografía en repetidas ocasiones y en sus viajes construye un retrato fotográfico de España que aporta aires nuevos de modernidad gráfica y decisión estética al lenguaje del reportaje fotográfico español.

Fuente: Jeu de Paume

Exposición: Nicolás Muller (1913-2000). Traces d’un exil
Sede: Chateu de Tours
Ciudad: Tours
País: Francia
Fechas: Del 22 de noviembre de 2014 al 31 de mayo de 2015

 
 
 

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